Museo Franz Mayer
8 de julio a octubre 2010
Diseño de mobiliario y diseño industrial.
Curada por Ana Elena Mallet
Esta exposición busca mostrar por primera vez el trabajo del arquitecto Michael Van Beuren fundador de Muebles Van Beuren, una de las primeras empresas muebleras en producir en serie –de manera industrial- muebles de alto diseño para el mercado mexicano.


El Museo Franz Mayer continuando con su labor de rescatar, analizar y mostrar la historia del diseño en México y los personajes que la han conformado, abre sus puertas a esta exposición que reúne por primera vez una selección de los diseños más representativos de Michael van Beuren además de que muestra a través de su archivo documental, planos, dibujos y fotografías de muebles que hoy en día son piezas clásicas en el mercado del vintage y que en su momento amueblaron los hogares de un México moderno.

A lo largo de cinco módulos se mostrará la vida y obra de Michael van Beuren, su paso por la Bauhaus, su llegada a México, la creación y desarrollo de la empresa Muebles Van Beuren -en sociedad con su hermano Frederick- y la influencia que los diseños de esta fábrica dtuvieron en la conformción del gusto de una sociedad moderna.
Módulo 1. Los años de la Bauhaus Módulo
Módulo 2. La llegada a México Módulo
Módulo 3 Domus a) Los primeros diseños b) De México al mundo
Módulo 4. (El legado). La fábrica, modelo de ciudad industrial, paradigma de la modernidad Módulo
Módulo5. Van Beuren SA de CV ó diseño industral para la nueva clase media


A través de un exhaustivo trabajo de investigación teniendo como fuente primaria el archivo personal de Michael van Beuren, asi como muebles pertenecientes a diversas colecciones particulares localizadas en la ciudad de México y Cuernavaca, se realizará una selección de muebles, dibujos, planos, documento y fotografías que ofrezcan al visitante un amplio panorama de la propuesta estética y conceptual de este diseñador que nunca antes ha sido expuesta. Hasta ahora su labor y archivo no han sido explorados, su historia no ha sido contada y su producción nunca ha sido mostrada ni analizada en ningún espacio museístico.
Desde mi primer viaje a la ciudad de México me impresionó el graffiti: la cantidad, la calidad, el estilo. Desde letreros cotidianos hasta anuncios en stencil, grandes piezas o burlas furiosas, enraizadas en lo local pero dialogantes con lo universal, es asombrosa la ubicuidad y diversidad del graffiti en el DF, como lo prueban algunas imágenes de la semana pasada.


