El Sistema de Transporte Individual Ecobici es el nuevo sistema de bicicletas públicas de la ciudad de México que a partir de febrero de este año proporciona una alternativa al uso del automóvil en distancias cortas y como complemento del transporte público. Tiene 1 114 bicicletas distribuidas en 85 cicloestaciones, dentro de una zona que comprende las colonias Cuauhtémoc, Juárez, Roma Norte, Hipódromo, Hipódromo-Condesa y Condesa.

Dhyana Quintanar Solares, MEM
Ex-coordinadora de la estrategia de movilidad en bicicleta de la ciudad de México
Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal
Impulsar el uso de la bicicleta no es sólo una estrategia amigable con el medio ambiente, sino una solución práctica de movilidad urbana que beneficia tanto al usuario como al resto de los capitalinos.
Ecobici ha puesto al alcance de los ciudadanos una forma de movilidad saludable, divertida y no contaminante, que además les reduce tiempo y costo en traslados. El proyecto no sólo revalorizó el estatus del ciclista en la ciudad, sino que también ha reposicionado la bicicleta como un modo de transporte cotidiano.
Al incrementar la presencia de la bicicleta en la zona y mejorar la convivencia entre automovilistas y ciclistas, Ecobici ha detonado una transformación en las calles de la ciudad de México.
Rodrigo Díaz G.
Arquitecto PUC
Master in City Planning MIT
http://ciudadpedestre.wordpress.com
¿Se puede instalar un tranvía sin antes tender los rieles?
¿Puede andar un trolebús sin un cable electrificado?
¿Se puede instalar un sistema de bicicletas públicas sin contar con ciclovías cómodas, seguras y conectadas? En el DF creen que sí. Seguramente dijeron “echémosle nomás para adelante, que ahora lo importante es sacarse rápido la foto inaugural; ya luego veremos cómo hacer para que las bicicletas se ocupen”. Desafortunadamente, la costumbre de lanzar con bombo y platillos proyectos a medio terminar hace peligrar seriamente el futuro de Ecobici, una buena idea que no despega por la arraigada –y estúpida– idea que el ciclista, al igual que el peatón y las moscas, no necesita de un espacio a su medida para poder circular.
Bernardo Baranda Sepúlveda
Director para Latinoamérica
Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP)
El proyecto de Ecobici, desde mi punto de vista, tiene cosas positivas y otras a mejorar.
Positivas:
-La intermodalidad, beneficios en salud, medio ambiente y visibilidad que un sistema así te permite generar gracias al aumento en el uso de la bicicleta.
-Quitarle espacio al automóvil (en las biciestaciones) en una ciudad en la cual pocas veces se hace. Si realmente queremos avanzar hacia una movilidad sustentable y equitativa, debemos favorecer por sobre el automóvil los modos más eficientes, limpios y accesibles como la bicicleta y el transporte público de calidad.
A mejorar:
-Debería ir acompañado de un mejoramiento en la infraestructura, en la educación vial y en la aplicación del reglamento de tránsito.
-Expandirlo a otras colonias de la ciudad y hacerlo autofinanciable.
Miquel Adrià
Arquitecto. Director de Editorial Arquine.
www.arquine.com
De casa a mi oficina no hay más de 10 minutos a pie. Tampoco hay una sola papelera. Sin embargo hay cuatro extensas barras donde colgar las Ecobicis. Para más detalles, son idénticas a las de Barcelona, de las que soy usuario frecuente desde hace años. Así, con todos estos antecedentes, habrán adivinado que soy un usuario natural de nuestra nueva oferta ecosustentable-trendy-capitalina. Para los que tengan dudas, la Ecobici no sustituye ni al taxi ni al metrobús (mis otros dos transportes habituales) ni a la bicicleta propia, adecuada para largos recorridos. La Ecobici es un aventón: acorta la caminata, ayuda a llegar a tiempo a una cita cercana, te regresa del banco o te lleva a comer. El reto no está en su uso, que será cada vez más común, sino en su mantenimiento: ¡si consiguen que no se deteriore como cualquier otro mueble urbano, habrá valido la pena!
Onésimo Flores Dewey
Departamento de estudios y planeación urbana, MIT
www.ciudadposible.com
El sueño es el siguiente: moverte en la ciudad de forma cómoda, segura y eficiente sin requerir del automóvil. Para ello el transporte público es fundamental, pero siempre operará en desventaja. Finalmente, hay que esperar al camión, y el metro rara vez llegará hasta la puerta de tu destino. Ante esta problemática la Ecobici es un gran complemento, que requiere escalarse para ser verdaderamente útil. Las más de 1 000 bicis y 75 estaciones suenan bien, pero son insuficientes. El mítico Vélib de París tiene 25 000 bicicletas y 1 800 estaciones. Un sistema similar en Guangzhou, China, alcanzará pronto las 50 000 unidades, y su sistema de pago ya está integrado al del transporte público. Una idea: recortemos la “autopista urbana” y usemos los recursos para instalar Ecobicis a dos kilómetros a la redonda de cada estación del metro y del metrobús. Digo, si de sustentabilidad se trata.
