Si tuviera recursos ilimitados, mi proyecto sería la universidad en la que me gustaría estudiar. Escogería el lugar en el que me gustaría que estuviera, y diseñaría los salones en los que me gustaría tomar clases y los pasillos por los que me gustaría caminar. Traería a los maestros que me gustaría que me dieran clases y le mandaría una invitación a los alumnos que me gustaría que fueran mis compañeros.






